lunes, 15 de octubre de 2012

Cartas sobre la Mesa con el Presidente del PIN


‘El paramilitarismo fue el Estado’: Angel Alirio Moreno, Presidente del PIN.

Foto: tomada de Vanguardia.com

El nombre del movimiento ‘Convergencia Ciudadana’ (conocido como PIN desde 2009) reaparece por estos días en Santander.  Vallas que anuncian  un “renacer claro y transparente” ‘adornan’ el paisaje, una cuña radial informa la reagrupación de Convergencia. El Presidente del PIN, Angel Alirio Moreno, defiende la súbita resurrección de este nombre que cuenta con un reprochable pasado judicial, insignia de la parapolítica.

Manolo Azuero: Usted hasta hace poco fue gerente de Televisión ciudadana en Bucaramanga ¿Qué lo desvela más? ¿El periodismo o la política?

Angel Alirio Moreno: Las dos cosas, es una combinación bonita. Desde que uno ejerza el periodismo garantizando equilibrio, y la política con transparencia y pulcritud.

M.A: ¿Cómo ser gerente de un medio informativo y a la vez presidente de un partido político? Compleja dualidad

A.M: Pude hacerlo porque identifiqué las dos labores. En el canal me aparté de mi condición política, fui una persona abierta a todos los sectores. Se le dio espacio a todos, incluso para que criticaran nuestro propio Partido, y se le quitó esa imagen de que era un canal político.

M.A: Es difícil no pensar que Televisión Ciudadana es la trinchera del PIN en los medios de comunicación locales.

A.M: Puede ser la trinchera editorial pero no la informativa. En mi gestión hubo absoluta libertad y garantía para todos los sectores. Podríamos decir que es una trinchera ideológica y filosófica pero no para la promoción electoral.

M.A: ¿Cuál es la filosofía del PIN?

A.M: Primero el desarrollo de la sociedad, y a partir del desarrollo de la sociedad, el desarrollo del ser humano dentro de la sociedad. Y como tal, la satisfacción de las necesidades materiales del ser humano, para que en sociedad pueda ser feliz.

M.A: Reaparece el nombre de Convergencia Ciudadana en Santander. ¿Regresa el PIN a su ‘empaque’ original?

A.M: Hay una propuesta de retroceder para jugarnos al futuro, repasar en los errores del pasado para no volverlos a cometer y comenzar de nuevo. Entendiendo que casi todas las organizaciones políticas avanzaron en lo que hemos llamado, y las izquierdas llaman, la combinación de las formas de lucha. Se apartaron de las ideologías políticas y se convirtieron solamente en instrumento de búsqueda de poder. La filosofía del Estado se volvió un unísono de trompetas que convocaban a la paz a través de la confrontación armada, y de combatir por la vía de las armas a la insurgencia. Eso rayó en prácticas no adecuadas, la perversidad del Estado permitió prácticas atroces contra la insurgencia y todos los que pensaran distinto a la seguridad democrática. Pienso que eso debe formar parte del pasado, y que las organizaciones políticas deben comprometerse, la nuestra más, en avanzar en el propósito de fortalecer la democracia en Colombia.  

M.A: ¿Cuántas vallas de Convergencia Ciudadana hay en Santander hoy? ¿Quién las pago?

A.M: 12 vallas, el pago corresponde al Partido y a sus aliados.

M.A: ¿Será este un país sin memoria?

A.M: No. Este es un país con memoria, empezando por nosotros, por reconocer cosas del pasado, errores que cometieron las instituciones y sus dirigentes, errores en lo que debemos reparar, y para ello tenemos que basarnos en la memoria histórica.

M.A: ¿Y usted cree que un elector con memoria volvería a marcar un voto por Convergencia ciudadana?

A.M: Si el elector es usted, con quien tengo diferencias importantes, es como pedirle a un Liberal de la década de los 50 que votara por el Partido Conservador. Colombia ha vivido una confrontación histórica liderada por un establecimiento fantasma. Ese fantasma se ha mantenido allí desde los 50, también en los últimos 10 años, y a nosotros nos cargó un catalogo de sindicaciones. Pero nosotros no participamos de prácticas atroces, fue el Estado colombiano. Nosotros sí hicimos política en los sectores donde hubo presencia de la insurgencia y los paramilitares. Y yo siento que ese aparato paramilitar que luego hizo alianzas individuales con actores políticos fue inventando por ese mismo establecimiento fantasma. Hoy sólo gracias a la presión internacional, que no quiere más guerra en este suelo colombiano, rico en biodiversidad, minería y agua, que puede prestarle una serie de servicios al mundo, se le abre espacio a la paz. Aparece esa posibilidad de renacer, de volver a hablar de temas de los que hablamos hace muchos años. Nosotros nacimos como organización política a partir de la Constitución de 1991, de sectores que querían hacer la paz en Colombia; EPL, M-19, sindicalistas; una génesis que tiene un compromiso en la búsqueda de una sociedad diferente.

M.A: Más allá de la aspiración por la paz, y de las condiciones ‘naturales’ de Colombia, en los últimos años exmilitantes de Convergencia Ciudadana han sido condenados por nexos con grupos al margen de la Ley. Entre esas su máximo líder, Luis Alberto Gil, y otros como Oscar Josué Reyes, Luis Eduardo Vives, Juan Carlos Martinez, Alfonso Riaño, Rafael Castillo, Nelson Naranjo.

A.M: Ahí la memoria hay que extendérsela a todos los Partidos. Luis Alberto Gil es un sacrificado de las formas de lucha electoral, él quiere que su caso lo conozca la comisión interamericana de derechos humanos, eso se debe respetar. Alfonso Riaño hizo política en sectores del magdalena medio, precisamente donde germinó la semilla del paramilitarismo en Colombia, eso tendrá que ser motivo de análisis, no sólo desde el punto de vista judicial sino desde el punto de vista sociopolítico. Los otros sindicados, por ejemplo el Señor Naranjo, quien aceptó los cargos, hizo parte de Convergencia pero en la Ley de transfuguismo fue aceptado en el Partido Liberal. Luego el umbral ético se transgredió aquí y allá. El Doctor Oscar Reyes fue candidato al Congreso en el 2006 por Convergencia Ciudadana y en la Ley de transfuguismo se va al Partido Conservador. Lo que le quiero decir es que no es a una sola organización a la que se le tiene que hacer esas imputaciones. Si usted revisa, tal vez el Partido con menos condenados es el nuestro.

M.A: Yo estoy hablando es con el Presidente del PIN, que propone que Convergencia Ciudadana regrese, y por eso le pregunto por los militantes de ese movimiento. Si estuviera frente a Simón Gaviria hablaría de los Liberales. En ese sentido, es un hecho que los cuatro senadores de Convergencia que alcanzaron la mayor votación por el Partido en 2006 terminaron condenados por nexos con paramilitares.

A.M: ¿Cuáles?

M.A: Luis Alberto Gil, Juan Carlos Martinez, Luis Eduardo Vives, Oscar Josué Reyes.

Mmmm

M.A: Convergencia fue un símbolo de la parapolítica.

A.M: No fue Convergencia, fue la política en Colombia, el ejercicio de la actividad política, que se dejó permear de ese fenómeno. No fue una sola organización, está comprobado que no. Hoy la Corporación Arcoíris nos da la razón. Para las elecciones pasadas, y le hablo como Presidente del PIN, yo adopté todas las recomendaciones de las organizaciones internacionales para blindar al partido de candidatos que tuvieran vínculos con algún sector de la ilegalidad. Y si usted observa el informe de Arcoíris, hoy  nosotros salimos bien librados frente a los Partidos de la Unidad Nacional. Allí se colaron un sinnúmero de candidatos cuestionados. No se trata entonces de que para no dejarnos avanzar, siempre se señalen las sindicaciones, porque así no hubiesen podido avanzar nunca el Partido Liberal o el Conservador luego de la estela de violencia en los primeros 50 años del siglo pasado.

M.A: Las faltas que cometieron el resto de Partidos, no excusan las de su organización.

A.M: Por supuesto que no. Lo que yo digo es que usted en un salón de clase, en donde el 50% de los alumnos son indisciplinados y hacen copia, no puede coger a uno solo y mostrarlo ante la sociedad cómo el único que hace copia. Porque eso tampoco es ético y eso es lo que ha querido hacer el establecimiento colombiano con nosotros. Y le repito, ante todo, debe haber un análisis sociopolítico sobre el comportamiento electoral en zonas donde hubo presencia de las autodefensas y de la insurgencia. Hay que mirar las circunstancias que movieron las relaciones con esos grupos. Mirar si los  políticos establecieron relaciones y se reunieron con los paramilitares por un estado de necesidad, pues ellos habían suplantado al Estado, eran en el Estado. Segundo si acudieron a esas relaciones por coacción, porque las autodefensas obligaron a la gente. Y tercero mirar, y este es el evento que se debe penalizar, si lo hicieron por voluntad. En el caso de Convergencia, no se tuvo en cuenta que por ejemplo, las autodefensas habían declarado a nuestros militantes objetivo militar. Y esta una circunstancia de coacción. Ahora creo que es el momento, no de mirar atrás, sino de avanzar hacia un Estado garantista que le brinde seguridad a sus ciudadanos y donde la administración de justicia tenga la capacidad de investigar cuando sus ciudadanos están siendo coaccionados o perseguidos.

M.A: ¿No le resulta legitimo que a la sociedad civil le genere animadversión el nombre de Convergencia ciudadana?

A.M: No le genera animadversión Manolo. Es a un sector de los medios de comunicación que obedecen al poder económico en Colombia, pero no a la sociedad. No le creo a usted cuando me dice que la sociedad civil nos rechaza, mire usted los resultados electorales que reflejan el afecto y el respaldo de la gente por nosotros. No es la sociedad, es la actitud perversa de los dueños del capital y del poder económico y el irrespeto por parte de medios de comunicación a los que les hago un llamado de reconciliación. Debemos abandonar las posturas odiosas y la descalificación.

M.A: Si la gente vuelve a votar por Convergencia Ciudadanía masivamente, me temo que la conclusión podría ser que el colombiano es un elector poco exigente con su clase dirigente.
Yo creo que es una posición supremamente personal, pero con el respeto que usted se merece, esta sesgada por los medios de comunicación.

M.A: Y por la justicia….
De acuerdo a usted se tendrían que acabar todos los Partidos ¿Por qué cual es el pulcro? Pero ese no es el tema. El tema es que hay que permitir que las organizaciones políticas participemos y persuadamos con los argumentos y la retorica a la sociedad.

martes, 28 de agosto de 2012

Cartas sobre la Mesa III con Juan Jose Reyes Peña, ex presidente ejecutivo Cámara de Comercio


CARTAS SOBRE LA MESA

Por: Manolo Azuero @ManoloAzuero


Juan José Reyes fue presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga por 24 años. A finales de 2004 abandonó la entidad, y desapareció de la palestra pública. Hace días lo encontré en su apartamento, con su familia y sus tres gatos. A Reyes - dice - ya no le interesa el poder, está dedicado a sí mismo, lee dos libros por semana y ve futbol hasta la saciedad. Después de años de silencio Juan José habla otra vez de la Cámara, de los empresarios, de la política local y del desarrollo regional.

'La Cámara de Comercio de Bucaramanga decidió no hacer veeduria': Juan Jose Reyes. 

MANOLO AZUERO: Usted fue por casi 25 años presidente de una entidad con mucho poder, privada por constitución, pero pública por obligación. ¿Por qué se alejó del debate regional después de ser protagonista?

JUAN JOSE REYES: Porque percibí todo ese tiempo como saturación, llegó el momento de buscar gente nueva…otro discurso. También consideré que debía dedicar tiempo a mí mismo, a mi familia, a mi gente, a mí como ser.

M.A.: Desde la Cámara usted fue un veedor de las entidades públicas, polémico, contundente.  Recordemos que se enfrentó al ex Alcalde Ivan Moreno Rojas. Sus sucesores, en cambio, optaron por tercerizar la veeduria. No pelearon más con los Alcaldes. La Cámara incluso se volvió un contratista usual del gobierno local. ¿Cedió la Cámara ante la clase política local?

J.J.: Yo creo que ellos optaron por otro modelo. En ese momento las Cámaras de Comercio estaban en una encrucijada. El peso de los recursos públicos era demasiado agobiante y limitante, por su campo de acción. Entonces creyeron que el futuro estaba en la generación de otro tipo de recursos. Y por ahí se fueron, pero ello implicaba renunciar al papel de veeduria. Nunca entendí porque no se le hizo ningún tipo de gestión de veeduria a Honorio Galvis o a Fernando Vargas, cuando si hubo mayor vehemencia en el seguimiento al Gobernador Hugo Aguilar. Hoy parece que ni en un lado ni en el otro.  

M.A.: ¿Cómo vio, ya como ciudadano común y corriente, la Bucaramanga de Honorio Galvis, Fernando Vargas y Héctor Moreno?

JJ: Bucaramanga tuvo un ciclo de crecimiento vertiginoso desde el año 2000. La ciudad vivió una transformación notable. Y lamentablemente creció de manera  desordenada, porque ya en ese momento la Alcaldía estaba en manos de personas que tenían una carrera política, unos compromisos y unas ataduras que les impedían tomar decisiones impopulares. Por ejemplo el manejo de los vendedores ambulantes, el manejo del espacio público, el control del tránsito. Un gran desorden que en nada ha favorecido a la ciudad. Déjeme anotar que Bucaramanga perdió el civismo que la caracterizó hasta la tercera elección popular de Alcaldes. Ahí todo cambió. Apareció Horacio Serpa con Carlos Ibáñez y comenzó el presente.

M.A: Tanto usted como su sucesor, Juan Camilo Montoya, criticaron el Gobierno departamental de Hugo Aguilar Naranjo, quien terminó años después destituido e inhabilitado porque puso, según la Procuraduría, su investidura al servicio de los paramilitares. ¿Cómo entender hoy el apoyo de reconocidos empresarios a la vertiente política de Aguilar?

J.J.: Vayamos un poco atrás. En el año 2000 nos dimos cuenta que una parte muy importante del empresariado le empezó a dar un gran apoyo a personas que en el caso de la región decían oponerse al despeje de una zona del sur de Bolívar al ELN. Ahí casi que de golpe nos dimos cuenta que existían esos nexos. Y esos nexos, quizás visto hoy, nunca cesaron. La acción absurda de la guerrilla llevó a que la gente creyera que el camino estaba en la combinación de las fuerzas de lucha.  Se creyó que el enemigo de mi enemigo, era mi amigo. Debo decirle que en 1993 hicimos una reunión con el Ministro de Defensa de la época Rafael Pardo, quien le dijo a los empresarios ‘defiéndanse, ármense, no esperen que todo venga del Estado’; eso llevó a que la gente empezará a armar sus aparatos de defensa. Y de ahí a la política hay un solo paso. Yo no quiero entrar a casos particulares, pero esos nexos se dieron y se siguen dando.

M.A.: Pero en concreto, ¿cree usted que la clase empresarial ha sido cómplice de políticos que tuvieron nexos con los paramilitares? 

J.J.: Yo estoy aterrado de que el empresariado colombiano es absurdamente derechista, mucho más de lo que yo mismo me había imaginado. Y así ha sido proclive a tener relaciones con ese tipo de personajes. Hoy ya comenzó una ruptura, pero de todos modos, no creo que sea total.

M.A.: A la Cámara de Comercio la alcanzó la mano de Aguilar Naranjo. Carlos Fernando Sánchez, uno de sus más fervientes escuderos, llegó a la junta directiva. Lo puso el Presidente Uribe. ¿Se ha vuelto la junta trinchera de intereses particulares?

J.J.: Yo creo que sí. Las Juntas Directivas de las Cámaras de Comercio tienen la particularidad de que la tercera parte de sus representantes son designados por el gobierno nacional. Durante muchos años los gobiernos poco se interesaban en el tema y  nombraban empresarios notables. Después eso cambió, y llegaron a la junta representantes de los políticos, de la confederación liberal, de José Luis Mendoza, de Horacio Serpa. También sectores como el de los transportadores con el tema de Metrolinea, en su afán de que dicho proyecto no arrancara o arrancara con ellos dirigiéndolo, se metieron a la junta directiva de la Cámara. Y así se ha vuelto una mezcla de diversos actores, que en teoría no es mala; sin embargo, con el estado actual de la gobernabilidad, lo que consigue es que siempre los políticos, y no los gremios, salgan gananciosos

M.A: Con el Gobierno de Richard Aguilar, la Cámara ha sido amistosa. Su otrora subalterno Félix Jaimes, aún funcionario de la Cámara, es asesor del Gobernador. ¿Cómo evalúa está dualidad?

J.J.: Ellos soportan aquello en la función de ‘promover el desarrollo regional’ que corresponde a la Cámara. En ese sentido no han dado prelación a la labor de veeduria. Por mi parte, yo pienso que en la medida que haya administraciones públicas eficientes, honradas y cumplidoras, el ambiente empresarial es mejor y la inversión de los impuestos también. Es decir, para mi es preferible ejercer la veeduria, que de por si es apoyar a las entidades públicas.

M.A.: ¿Podrá la Cámara hacer algún tipo de veeduria a la Gobernación, con Felix Jaimes como asesor del Gobernador?

J.J: La Cámara decidió no hacer veeduria en el departamento. Y me parece que en la  ciudad tampoco.

M.A: Más allá de la política ¿Cómo ve el desarrollo de Santander? Pasó Serpa y seguimos sin super vía, ni vía a Málaga, García Rovira aún en la prehistoria.

J.J: Los santandereanos decidieron que las vías de la región las tenía que hacer la nación, y eso no es cierto. La nación tiene otras prioridades, que a veces pasan por acá, como la troncal del Magdalena, pero la mayoría de las veces no. El genio que decidió nacionalizar la vía Málaga es un absoluto equivocado, porque para la nación esa vía no tiene ninguna prioridad y nunca pondrá los recursos suficientes. Y los gobernadores nunca han decidió construir una sola vía que le dé una ayuda clave al departamento. Se han dedicado hacer pequeñas cosas que les dan votos.

M.A.: He leído su blog De vez en cuando escribo. Allí  encuentro a un Juan José irreverente frente al sistema, más de izquierda que de derecha. Aquello en usted; tantos años representante de los empresarios; se me hace insólito.

J.J.: Yo creo que hay que hacer un nuevo pacto social. Me parece que mientras en Colombia no se construya una sociedad más igualitaria, que piense más en las persona, en el ciudadano, no se podrá alcanzar el desarrollo ni superar la violencia.

M.A.: ¿Será que como Presidente de la Cámara no vio cosas que ahora ve como ciudadano del común?
J.J: En ese tipo de trabajos yo creo uno termina metido como en una cabina del quehacer, de todos los días. Como los gobernantes de ahora. Ellos nunca van al supermercado, no  hacen fila en un banco.  No tienen un contacto incógnito con el ciudadano. Antes era diferente, mi padre fue Alcalde y él era un ciudadano más. Ahora hasta los sub secretarios de una sub secretaría tienen carro blindado y escolta. Eso es inaceptable.

Ya es medio día. Dejo a Juan José en su apartamento, consintiendo a uno de sus gatos. Lejos del trajín de aquella oficina, en la Cámara de Comercio, que ocupó buena parte de su vida.

lunes, 20 de agosto de 2012

Cartas sobre la Mesa II con Albeiro Vargas, 'ángel del norte'


CARTAS SOBRE LA MESA
Manolo Azuero @ManoloAzuero

Foto tomada de Vanguardia Liberal

“La dirigencia se ha aprovechado de la pobreza del norte”

El ‘Angel del Norte’ es Albeiro Vargas. Hace años había oído su historia: El niño que servía a los ancianos más vulnerables de ciudad norte. Y allá, en esa ciudad, en la Bucaramanga de la que poco se habla, me encontré con él. Su Fundación ‘Albeiro Vargas y ángeles custodios’ ayuda a niños y adultos mayores de los barrios más vulnerables. Albeiro ya no es tan joven. Por más de 30 años ha visto crecer ‘el norte’ de la urbe. Con él me senté a hablar de los políticos, del gobierno, del Estado.  La Bucaramanga ‘que pone Alcalde’ no sólo quiere hablar de política en época electoral.

MANOLO AZUERO: Albeiro, en su opinión,  la de un doliente de ciudad norte, ¿Qué tanto reconoce la clase dirigente los problemas de este sector de Bucaramanga?

ALBERIO VARGAS: Mire yo recuerdo de políticos que venían a dar  muñecas o juguetes y sólo por ello recibían el apoyo de la comunidad. Muchos aún siguen en el poder. Lamentablemente la dirigencia se ha aprovechado de la pobreza del norte. No se ha hecho mucho más. La gente les aprecia porque calman el hambre, de un día, de una semana. Pero el problema del norte no es dar de comer una tarde, es de posibilidades de educación o de trabajo. Yo conozco muchas personas de aquí, yo soy uno de ellos, que nacimos en una invasión pero hoy somos profesionales  ¿Por qué? Porque tuvimos una oportunidad, logramos surgir. Sin embargo la gran mayoría de la gente no tiene esa oportunidad.

M.A.: ¿Lo que usted me dice es que los políticos manipulan las necesidades de los habitantes del norte con fines electorales?

A.B.: La gran mayoría sí. Dan de comer para un favor político, pero así no solucionan los problemas de estas familias que lo que quieren es trabajo, formar a sus hijos y educarlos. Claro nos dan un mercado, una ayuda pero no más. Yo he sido víctima de eso como Fundación. Me buscan y preguntan ‘¿Qué necesita que le regalemos para que nos apoye?’. Siempre les he dicho que yo no vendo mi conciencia, ni a mis ancianos. Aquí necesitamos son políticas públicas para que la obra social no dependa de limosnas.

M.A.: Los mariachis, los bailes, las fiestas de navidad o de la niñez, que financian los gobiernos locales ¿Qué tanto le sirven a ciudad norte?

A.B.: Le repito. Eso es de momento. Una fiesta le puede valer a la Alcaldía de Bucaramanga 200 millones de pesos un día. ¿Y el resto de días? ¿Qué comen los abuelitos? Ellos siguen viendo pobreza. Por ejemplo, yo critico esos programas donde les regalan cajas de dientes. ¿La caja sola para qué? ¿Para que se muerdan la lengua? Antes de cualquier otra cosa, se necesita que a todos los ancianos se les garantice una alimentación balanceada. Hay que crear restaurantes para el adulto mayor. Aquí hubo en una época pero se quitaron. Y he ahí otro inconveniente. Cada gobierno trae un programa diferente. Uno que el vaso de leche, el otro que las cajas de dientes, el siguiente que las gafas. ¿Gafas para qué? Para que sigan viendo miseria. Así no se soluciona nada. La solución debe ser de raíz. Hay que crear política social no programas que van y vienen. Debe haber continuidad y compromiso oficial. Aquí también se habla de una pensión para los viejitos de 45 mil pesos. Les toca hacer fila desde las 4 de la mañana para reclamarla.  Y dígame ¿Para qué alcanzan 45 mil pesos?

M.A.: Los adultos mayores han sido su mayor desvelo.  ¿Qué opina de los Concejales del municipio que aprobaron descontar la estampilla pro anciano, en detrimento de los más necesitados y en beneficio de un particular?

A.B.: Ellos se equivocaron y manipularon una estampilla que es nacional. Pero déjeme anotar algo más grave. Políticos santandereanos manipularon no la estampilla, pero la Ley 687. Antiguamente esta Ley le daba el 80% del recaudo de pro anciano a los ancianatos y el 20% a los grupos vida, grupos de adultos mayores que se reúnen en los parques. ¿Qué hicieron? Modificar la Ley, dejando el 70% de los recursos a los grupos y solo el 30% para los ancianatos. Esto generó caos, desmejoró la calidad de vida de los adultos mayores, se empezaron a cerrar ancianatos, muchos ‘viejitos’ quedaron a la deriva.

M.A.: ¿De qué políticos santandereanos me habla?

A.B.: Iván Moreno Rojas y el secretario de Gobierno de Bucaramanga, René Garzón, en compañía de otros más.

M.A.: Varios diputados de Santander y el ex Gobernador Horacio Serpa,  han sido cuestionados por la Procuraduría por el no cobro de la estampilla para el bienestar del adulto mayor. ¿Se olvidó la clase política de los ancianos?

A.B.: Yo resalto la labor de la Asamblea, pues ha sido más cercana a esta problemática. Ahora ellos exoneraron el cobro algunos contratos de la estampilla, cosa que no debían hacer. Por esa razón nosotros demandamos, ganamos la demanda y esa ordenanza se cambió. Eso lo hicimos como asociación, aquí en Santander estamos agremiados 56 ancianatos que atiendan a 5500 abuelitos.

M.A.: Los transportadores, los comerciantes, los industriales, los zapateros,  todos hacen lobby ante el Estado para defender sus intereses. Usted me dice ahora los ancianatos están asociados. ¿Qué han logrado con ello?  ¿Si lo oye el poder?

A.B.: Los abuelitos que estaban desamparados, abandonados por sus familias, ahora tienen quien los defienda. Esta agremiación ha logrado un impacto. ¿Cuál? Los abuelitos ahora tienen SISBEN, ARS, un servicio fúnebre. Además hemos presionado al Estado para cumpla la Ley 1276 que se refiere a la estampilla para el bienestar del adulto mayor, para que giren los recursos que le pertenecen a los ancianos más vulnerables.

M.A.: Albeiro, la Alcaldía de Bucaramanga en los últimos años ha patrocinado Fundaciones de papel. Su Fundación, que por supuesto no es de garaje, y tiene una trayectoria reconocida, ¿Qué apoyo ha recibido por parte del municipio?

A.B.: Nosotros nunca hemos tenido convenios del municipio, porque a ellos no les interesa. ¡Claro que los hemos pedido! Y la respuesta de la Alcaldía y de la gobernación es que no tienen presupuesto. Así las cosas, no entendemos como en Diciembre salen contratos de 100 millones de pesos para mariachis, fiestas y juegos, cuando a nosotros nos dicen que no hay presupuesto para tener un medico en nuestras instituciones o para mejorar la alimentación del adulto mayor.  Ellos alegan que para eso es la estampilla, pero para lo que se necesita ese rubro es poquito. Y debo aclarar que la estampilla es una Ley, no es potestad de la Alcaldía destinarla. Es decir que de su propio presupuesto el municipio no destina cursos importantes para los ancianos.

M.A.: A usted se le conoce como Angel de Norte, porque desde niño ha servido al adulto mayor, ha cuidado a los ancianos más vulnerables de esta ciudad. ¿Qué hizo de usted lo que es?

A.B.: Ese sobrenombre se le debe al periodista Euclides Ardila. El hizo sus prácticas acá y cuando venía solo veía violencia, miseria y todo tipo de problemas. En ese contexto se encuentra a un niño jugando con los abuelitos. Y él dice ‘por fin algo bueno, hay un ángel’. Ahora, lo que me animó a trabajar con los ancianos fue haber crecido en ciudad norte. Conocer la pobreza, el dolor, el llanto, ver niños en la calle, abuelos pidiendo limosna. Yo viví con mi abuelo de más de 80 años por mucho tiempo, lo cuidé siendo yo un niño, hablaba mucho con él. Cuando muere quedó un vacío, y empecé a buscar abuelitos vecinos. A los 11 años tenía ya 20 o 30 ancianos que visitaba todos los días. Después eso se convirtió en mi proyecto de vida que me ha permitido servir a los adultos mayores, valorar que ellos son la historia de este país.

Vivienda en el Norte de Bucaramanga - Foto Pastor Virviescas 

lunes, 13 de agosto de 2012

Cartas sobre la mesa con el gobernador Richard Aguilar


CARTAS SOBRE LA MESA
Manolo Azuero - @Manolo Azuero

Foto: Pastor Virviescas


 ‘Mi interés es trabajar con amigos’: Richard Aguilar


Llegué a la siete de la mañana a la entrada principal del Palacio Amarillo. Después de pasar por la escolta policial, siempre poco cordial, entré a una sala adjunta al despacho principal. El Gobernador, Richard Alfonso Aguilar Villa, me recibió al rato. Hablamos por 40 minutos, en compañía de su asesor, el abogado Laureano Tirado. Richard Alfonso pide que lo midan por resultados, acepta que recibe recomendaciones burocráticas, y defiende que el exgobernador Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, ‘es aclamado por el pueblo’ a pesar de estar en la cárcel. Controvierte a quienes critican a su padre por nexos con el paramilitarismo, acusación que el mandatario cuestiona. Aguilar Naranjo fue destituido e inhabilitado por la Procuraduría, y está privado de la libertad en  La Picota desde julio de 2011 investigado por parapolítica.

Cuando acabaron mis preguntas, el gobernador Richard Aguilar me contó que la noche anterior había solicitado la renuncia de todos sus secretarios de despacho: “unos saben planear, y otros ejecutar”, alegó sin titubear. Antes de publicar está entrevista quise preguntarle si el remezón en el gabinete tendría que ver con el apetito burocrático de la coalición. Su asesor, Tirado, asegura que “es una decisión discrecional, que no responde a presiones de la Asamblea y buscar renovar carteras que se muestran distantes de la gente”. Al final de la 'novela', Julio Villate, otrora militante de Convergencia ciudadana, fue nombrado Secretario de Educación departamental en hechos confusos: horas antes había sido anunciado como nuevo director del INDERSANTANDER.

MANOLO AZUERO: ¿A qué horas llegó a trabajar hoy?

RICHARD AGUILAR: Hoy llegué tardecito, como a las 6 de la mañana.

M.A.: En Enero usted celebró Consejos de Gobierno a las 5 de la mañana. ¿Se han repetido o ya bajó el entusiasmo?

R.A.: No, igual. Ayer por agenda manejamos un Consejo hasta las 9 de la noche. Hoy lo que pasa es que estuve haciendo deporte desde las 4 de la mañana.

M.A.: Gobernador, aquí entre los dos y para los que nos lean ¿Hace cuantos días no camina el Parque Centenario de Bucaramanga?

R.A.: Hace un mes. Terrible lo vi.

M.A.: Usted barrió el Centenario en sus primeros días de mandato de la mano del alcalde ‘Lucho’ Bohórquez, y prometió que su Secretario de Gobierno Carlos Ibáñez lo mantendría impecable. ¿Le salió ‘flojo’ el secretario Ibáñez?

R.A.: No, lo que pasa es que cuando uno no encuentra colaboración de la ciudadanía es difícil que la administración pública logre su cometido. Hemos tratado de mantener el parque, pero la comunidad no colabora. Aquí no se trata solo de lo que haga el gobernador o el alcalde, sino de lo que haga la ciudadanía. Ahora, dos regaños sí se llevó el doctor Ibáñez.

M.A.: Desde el principio pensé que lo suyo y lo del Alcalde con las escobas no era más que un ‘show’.

R.A.: No, no, no es ‘show’ no. Algo de cierto puede haber en su interpretación, si se tiene la mentalidad del político de siempre, que es hacer ‘show’, pensar en las próximas elecciones y no en las futuras generaciones. No es mi caso.

M.A.: A la CDMB y a la CAS llegaron nuevos directores. Ambos promovidos por usted, cercanos a su familia, a su padre Hugo Aguilar y a su hermano, el senador  Nerthink Mauricio Aguilar. ¿Están haciendo política con las autoridades ambientales?

No. Y mi principal meta con la CDMB y la CAS es que esta vez sí trabajen. La ola invernal mostró las deficiencias de las corporaciones ambientales. Además tengo un interés mayor en la CDMB: el tema del Carrasco. Apenas me posesioné he querido buscarle solución. Hace días me reuní con unos empresarios chinos que quieren donarnos 4,5 millones de dólares para realizar unos estudios. Es tan seria la propuesta que ellos quieren comprar inmediatamente unos terrenos, para que después de los estudios podamos entregarle a los santandereanos la planta industrial de residuos sólidos. Si eso no se da, no veo mayor gestión por parte de los alcaldes para otra alternativa. Otra tarea para la CDMB, es declarar el Parque Natural de Santurbán. Así que no se está haciendo política. Sencillamente, Manolo, hay tendencias que vienen de atrás, como aquella de gobernar con los amigos. No se trata de burocracia, se trata de gobernar con la gente de confianza.

M.A.: El ministro del Medio Ambiente, Frank Pearl, manifestó que el nuevo director de la CDMB, Arley Anaya, no cumple con el perfil requerido. ¿Usted no le cree al Ministro?

R.A.: Hay veces que el Gobierno nacional desconoce la realidad regional. Si el doctor Anaya no cumpliera con los requisitos, los demás consejeros de la CDMB no hubieran votado. Es más, nosotros esperábamos que el Gobierno nacional votara por Anaya, lo que pasa es que al final cambiaron de opinión.

M.A.: Tanto para la CAS como para la CDMB, los candidatos finales se eligieron a dedo, no a través de un concurso de selección hecho por expertos. Usted con tan ‘notable’ formación académica, ¿desprecia la meritocracia?

R.A.: Yo no escogí a dedo. Yo solo tengo un voto. Si hay unos requisitos, y se cumplen, porqué no vamos a votar por la persona. Y reitero, el interés es trabajar con personas cercanas, con personas amigas.

M.A.: La nueva subdirectora de control ambiental de la CDMB, abogada Luz Helena Mójica - excandidata de Convergencia Ciudadana a la Alcaldía de Bucaramanga - no tiene ninguna experiencia en el tema ambiental.

R.A.: Cumple con los requisitos. Si usted me demuestra que no los cumple, procedemos a cambiarla. Le repito, aquí el interés es trabajar. Y mídame por los resultados, porque nosotros vamos a cumplir.

M.A.: La Asamblea Departamental está alineada con usted. Su programa ‘convenció’ a 15 de 16 diputados. ¿Ha cedido burocracia para mantener la coalición?

R.A.: Usted la puede llamar burocracia, pero yo simplemente le llamo recomendaciones. Aquí llega el líder, el congresista, el diputado. Si nosotros miramos cómo se maneja la política, debe haber la participación de los Partidos. Carlos Ibáñez representa el Partido Liberal, Margarita Escamilla representa el Partido de la U. ¿Cuál es mi exigencia? Lo que usted ha dicho, que sean funcionarios idóneos, que trabajen. Si usted le pone el rótulo de burocracia dirán que esto es malo. Pero así siempre se ha manejado, y no lo digo de mala manera, son recomendaciones bien recibidas.

M.A.: Los diputados no tienen porque recomendar a sus amigos para puestos públicos. Y usted no tiene porque recibirlos. Eso coarta el control político.

R.A.: No coarta el control político. Si algo admiro de la Asamblea es que me ha criticado. Hicieron más de 60 observaciones al Plan de Desarrollo y han rechazado ordenanzas que hemos pasado. Yo no les doy cargos a ellos para que me aprueben las ordenanzas. Lo que defiendo es la representación de los Partidos.

M.A.: ¿Por qué cree que siendo joven - 29 años - logró ocupar esta dignidad? ¿Cuál es su secreto?

R.A.: ¿Secreto? Demostrar que la juventud no es sinónimo de inexperiencia. Lo que se estudiaba en 30 años de vida, ahora se estudia en doctorados y maestrías, la formación sí sirve. Además presentamos una propuesta clara, caminamos el departamento, nos acercamos a la gente. Conocí, viví a Santander de cerca.

M.A.: Personas con buena formación académica pueden recorrer el departamento y no sacar un solo voto. ¿No cree que la base política de su padre Hugo Heliodoro Aguilar fue fundamental?

R.A.: Sabía que iba para allá. Y mire Manolo, ver al coronel Aguilar como una persona grata en Santander, es algo que ni usted ni nadie puede impedir. Porque él hizo un trabajo, y el pueblo se lo reconoce. Usted va a la provincia, y a él lo admiran, porque él ayudó, le dejó obras a Santander, mire el Parque Nacional del Chicamocha. Yo no puedo negar que ese gran querer a mi padre, me ayudó, nunca lo voy a negar. Pero sí hubo un trabajo de Richard Aguilar, que se arraigó mucho en Bucaramanga y en Barranca, donde el voto de opinión ganó. Y mire, uno debe ser vencido en juicio, yo soy abogado, y soy crítico de lo que ocurrió en la Procuraduría, en la Fiscalía contra mi padre.

M.A.: Lo penal está en proceso. Pero la Procuraduría, en fallo, asegura que Hugo Aguilar pactó con los paramilitares para llegar al poder. ¿Cómo recibir las banderas de quien está sancionado por el Estado?

R.A.: ¿Conoce usted el proceso en la Procuraduría?

M.A.: Si. Leí el fallo.

R.A.: Soy abogado, y tengo que ser respetuoso de ello, pero eso no significa que lo comparta. No puedo entrar a jugar de abogado del diablo, pronunciándome sobre los argumentos jurídicos del Procurador. Estaría mal hecho.

M.A.: Me sorprendió que después de que la Procuraduría sancionó a su padre, Santander votara por usted.

R.A.: Reitero, es el reconocimiento de Santander al coronel Aguilar, quien hizo las cosas bien. La gente cuando está necesitada, cuando tiene hambre, cuando no tiene vivienda, y alguien le tiende la mano, simplemente es agradecida. Manolo, hemos hecho encuestas. Uno se sorprende cómo él, a pesar de tanto tiempo que ha pasado, a pesar de estar en una cárcel, tiene una popularidad aún mayor que la del actual gobernador. 

Por: Manolo Azuero @ManoloAzuero



sábado, 14 de julio de 2012

This is Bucaramanga

PRIMERA ENTREGA DE LA GALERÍA QUE QUEREMOS CONSTRUIR SOBRE BUCARAMANGA: LA CIUDAD DE CARNE Y HUESO, NO LA URBE DE PAPEL. 

Fotos - Entorno Coliseo Bicentenario






Fotos Bucaramanga - Por: Pastor Virviescas 





































- Comparación PASEO DEL COMERCIO hace 20 años -



domingo, 11 de marzo de 2012

LIBRO BLANCO

LIBRO BLANCO

En Bucaramanga de Ivan a Honorio, de Honorio a Vargas, de Vargas a Moreno, y de Moreno a Lucho, tendríamos el libro gordo de petete.

Manolo Azuero

“Transparencia es el concepto opuesto a oscuridad, y es una condición indispensable para luchar contra la corrupción” escribió Sergio Fajardo, el Gobernador de Antioquia, en la introducción del llamado Libro Blanco, un documento que publica diferentes irregularidades de la anterior administración de ese departamento. Más allá de la polémica que su antecesor el ex Gobernador paisa Luis Alfredo Ramos ha querido instaurar, descalificando los cuestionamientos, Fajardo se inventó una pieza que mezcla la ética y la transparencia para desnudar la corrupción, aquel crimen perverso que como el propio Libro sugiere, ha sido inteligente para revestirse de legalidad.

No pongo en duda el derecho que tienen, Ramos y el anterior equipo de Gobierno, de defender la gestión. Es de esperarse que lo hagan. Y de encontrarse inconsistencias en el informe, Fajardo y sus funcionarios se verán en la obligación de rectificar. No obstante, ajeno a los hechos de la política antioqueña, encuentro el Libro Blanco como una ‘zancadilla’, legítima y necesaria, a quienes asumen la gestión de lo público de manera irresponsable y mezquina. Ningún Gobierno, por conveniencia política, debe negarse a informar a la ciudadanía del estado vigente de la administración pública, consecuencia de la acción indebida de gobiernos antecesores. El tema trasciende más allá de la típica analogía al espejo retrovisor. Se trata de un ejercicio que invoca la transparencia, para darle el poder a la sociedad civil de exigir respuestas a los organismos de control y  de cuestionar con argumentos a la clase dirigente. Dirigencia que en 4 años deberá encontrarse con un nuevo Libro Blanco, donde la administración entrante publique, con sustento y seriedad, los hechos relevantes y las consecuencias que deriven de la Gobernación de Sergio Fajardo.

Me parece equivocado calificar de persecución el compromiso de un nuevo Gobierno de ejercer de manera ética la cosa pública. Y es que como el mismo Fajardo lo dice, “más allá de la legalidad esta la ética, la cual no permite fisuras”, y no acepta tampoco el silencio cómplice frente a irregularidades evidentes. Soñando con un Libro Blanco a nivel local, en la ciudad bonita, lejos estaría el Alcalde Luis Francisco Bohórquez de perseguir a sus copartidarios si decidiese publicar las inconsistencias de las administraciones que lo antecedieron. Si lo hiciera, Bohórquez ante todo sería sensato. Si ‘Lucho’ asumiera el camino de la transparencia y la ética, habría ordenado un informe para que los ciudadanos conociéramos con mayor detalle las ejecuciones irregulares de los últimos gobiernos. Solo así se haría realidad el derecho sagrado de la ciudadanía a informarse de los hechos de interés público, y por supuesto, sería consciente el propio gobierno municipal de los errores cometidos, condenados a no repetirse.

Si el ‘Alcalde Social’ reflexionara sobre la filosofía de un ejercicio como el ‘Libro Blanco’, no se arriesgaría a la confusa lección de atornillar en puestos públicos a quienes ya ejercieron el poder con desdén. @ManoloAzuero